Empieza por las definiciones de las bases
La misma experiencia puede contabilizarse de manera distinta entre procesos. Revisa cómo se define experiencia general, específica, en el puesto, en la función o en el sector público. También confirma desde qué momento se computa y si existe un nivel mínimo de responsabilidad.
Calcula periodos sin duplicar tiempo
Registra inicio y fin de cada servicio y revisa si existen periodos simultáneos. No sumes dos veces el mismo intervalo salvo que las bases indiquen otra metodología. Conserva una hoja de cálculo propia para comprobar que el total declarado coincida con los sustentos.
Revisa el contenido de cada constancia
El documento debe permitir identificar al empleador, a la persona, el cargo o servicio y el periodo. Cuando el perfil exige funciones específicas, verifica que el sustento permita relacionarlas con el requisito. Una denominación parecida no siempre demuestra las tareas realizadas.
Servicios, órdenes y recibos
No asumas que un solo documento acredita todo el periodo. Las bases pueden exigir contratos, conformidades, constancias u otros elementos. Identifica qué combinación acepta el proceso y presenta únicamente documentos auténticos, completos y legibles.
Prácticas y experiencia previa al grado
El tratamiento de prácticas o de experiencia obtenida antes de egresar puede variar según el perfil y las reglas aplicables. Busca una indicación expresa en las bases. Si no es clara, utiliza el canal de consultas de la entidad en lugar de interpretar la regla a tu favor.
Prepara una matriz de experiencia
Crea una fila por experiencia con entidad, cargo, funciones, inicio, fin, duración y archivo de sustento. Asigna cada fila al requisito que pretende acreditar. Esta matriz facilita detectar periodos sin respaldo, fechas contradictorias o funciones que necesitan una constancia más detallada.


